
María Félix
María de los Ángeles Félix Güereña, apodada “La Doña” o “La Divina Garza”, nació en Los Álamos, Sonora en México el 8 de abril de 1914 y murió, el mismo día de su cumpleaños, 88 años después, en el 2002. Es el más grande ícono del cine mexicano, y aquí te contamos anécdotas, que probablemente no conocías:
- Diego Rivera ofreció irse a vivir a su casa, e incluso le propuso matrimonio, pues tenía la intención de pasar toda su vida pintando cualquier cosa que ella quisiera. Tanta fue la insistencia de Rivera, que la misma Frida Kahlo le envió una carta pidiéndole que aceptara la oferta de Diego, su pareja sentimental de muchos años.
- El rey de Egipto, Faruk I, le pidió una noche de amor a cambio de la diadema de Nerfertari, una joya histórica de valor incalculable. Pero “La Doña” lo rechazó.
- Varias semanas antes de su muerte, fue a un concierto del intérprete Luis Miguel, quién la reconoció y se acercó a saludarla y a darle un beso. Cuando un reportero de medios nacionales le preguntó que en dónde la había besado, ella contestó “En la boca, ¿en dónde más?”. Y pues sí, ¿en dónde más besaría un hombre a la mujer más hermosa de México? Aún cuando tenía 88 años, seguía siendo “La Divina Garza”.
- El director Fernando Palacios la descubrió un día por la calle Palma y Francisco I. Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, mientras paseaba y miraba tiendas. Palacios se le acercó y le ofreció trabajar en el cine, a lo que – según la leyenda – ella respondió “¿Y quién le dijo que yo quiero entrar en el cine?. Si me da la gana, lo haré, pero cuando yo quiera y será por la puerta grande”. Y vaya que lo hizo, con 47 cintas se consumó como la gran estrella del cine nacional.
- Su marido Enrique Álvarez era tan celoso de la belleza de su mujer que cuando la llevaba al cine, entraban cuando la sala estaba ya a oscuras y se retiraban antes de terminar la película, pues quería que en la oscuridad se ocultara la identidad de la hermosa mujer y evitar llamar la atención. Eventualmente, terminó divorciándose de él.
- Su ceja alzada fue su máxima característica y era muy representativa del fuerte carácter que tenía, que se revelaba en sus declaraciones. Sobre la actuación dijo “A una actriz no de le investiga, se le inventa”. Fue de las primeras actrices que no presumió una imagen “sumisa”, al contrario, su fuerza y actitud le valieron la admiración de propios y extraños.
- Dijo “Sólo he sido una mujer con corazón de hombre”. Interpreto varios personajes de conceptos opuestos, por ejemplo: en Enamorada de 1946, con Emilio “Indio” Fernández, interpreta a una joven rica en Cholula, Puebla, atrapada por conflictos en plena Revolución Mexicana. Cuando finalmente sucumbe al galanteo del “Indio” y en la última escena camina junto a él, mientras él se dirige a la batalla, al mando de su ejército zapatista. En cambio en Doña Bárbara, basada en la novela de Rómulo Gallegos, demuestra su temple como mujer terrateniente. Esta cinta fue la que corroboró su apodo “La Doña”.
- A propósito de “Doña Bárbara”, se dice que cuando Rómulo Gallegos la vio entrar en un restaurante en dónde la estaba esperando, exclamó “¡Es ella, es mi Doña Bárbara!”. Gallegos fue el encargado del guión de dicha cinta que le diera la gloria a Félix.
- Siempre portaba tres pulseras de oro de 18 kilates, cuyos nombres estaban inscritos con piedras brillantes. La primera fue inspirada por el apodo de su último marido, el millonario francés Alex Berger “puma, pumita”. La segunda decía “María Bonita” canción que le compuso Agustín Lara – de quién declaró que fue el mejor amante que tuvo – y la tercera decía “Doña, Doñita” como la bautizó el público mexicano.
- En su biografía “Todas mis Guerras” menciona que cuando era niña quería ser trapecista y detective, y que fueron algunas de sus vocaciones frustradas.